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La nota de prensa ha sido, tradicionalmente, uno de las principales herramientas de agencias y gabinetes de comunicación para llegar a sus audiencias. En numerosos sectores productivos, lanzamientos de productos, campañas de concienciación, novedades corporativas… eran dadas a conocer mediante notas de prensa y, si tenían un especial interés, mediante ruedas de prensa. No obstante, desde hace unos  cuantos años, algunos periodistas y directivos han empezado a cuestionar el estado de salud de la nota de prensa y su utilidad.

El presunto declive de la nota de prensa llegó con la era digital y, después, con la gran crisis económica. La nueva era de Internet dio nacimiento a nuevos canales para comunicar, con gran efervescencia de redes sociales y blogs. Y, como consecuencia de la crisis, las redacciones de muchos medios de comunicación sufrieron severos recortes. Muchos periodistas despedidos de sus medios acabaron en agencias de comunicación, con lo que se multiplicó la competencia y, con ello, había que buscar nuevos medios para sorprender a los clientes y destacar del resto.

Fue en este contexto cuando empezaron a surgir voces rechazando la nota de prensa, tachándolas en algunos casos de propaganda sin utilidad.

No hay una alternativa válida 

Pero, pese a todo esto, no ha surgido una alternativa completamente válida para reemplazar a la nota de prensa. Muchas organizaciones siguen optando hoy en día por comunicar sus novedades mediante esta herramienta. Las alternativas que algunos llevan reivindicando desde hace años no están al alcance de todos y son en demasiados casos poco efectivas: por una parte, grandes campañas de comunicación con estrategias en múltiples redes sociales prolongadas en el tiempo, que algunas organizaciones no pueden asumir por su coste; por otro, ofrecer temas para reportajes a periodistas de forma individual cuando estos periodistas no tienen ni siquiera tiempo para escuchar estas propuestas. Incluso algunos periodistas las odian porque consideran que son formas de intentar presionarles y mediatizar su trabajo.

De las notas de prensa se ha abusado mucho en el pasado. Se ha hecho un uso desmedido de notas sin interés y propagandísticas y ello ha influido en su descrédito. Pero continúan siendo una herramienta eficaz si se utilizan bien y son adaptadas a los tiempos actuales.  Si incluyen recursos visuales, realizando diferentes versiones en función del tipo de público, comunicando mediante solo lo imprescindible, sabiendo a quién nos dirigimos y convirtiéndola sólo en un elemento de comunicación de una estrategia mucho más amplia en la que, por supuesto, deben estar presentes las redes sociales.

No enterremos las notas de prensa y sospechemos de los “iluminados” que abominan de ellas en su conjunto: en realidad, lo que se esconde es una superioridad moral y un claro desprecio por la labor de las agencias y gabinetes de comunicación.